Agricultores de olivar en seto de España y Portugal
Olivar en seto
Gestión eficiente
El olivar en seto es un sistema de cultivo que combina innovación, eficiencia y sostenibilidad para lograr una mayor producción de aceite de oliva virgen extra (AOVE) de alta calidad por hectárea, al tiempo que respeta y protege nuestro entorno natural.
Se caracteriza por la formación de los árboles en hileras compactas, asemejándose a setos. Esta configuración permite una gestión eficiente del cultivo, facilitando el manejo de la poda, la recolección y el control de plagas, y optimizando el uso de recursos como el agua y el suelo.
El auge del olivar en seto
Superficie y producción
En este momento, el olivar en seto en España supone en torno al 7 / 8% de la superficie cultivada de olivar y un 14/ 16% de la producción nacional de aceite, lo que demuestra la eficiencia de este tipo de cultivo y tendencia creciente.
En cifras absolutas, alrededor de 300.000 toneladas de aceite las que se producen de media al año en 200.000 hectáreas.
España y Portugal
En Portugal, el olivar en seto es responsable ya del 75% de toda la producción de aceite. De las 150.000 toneladas anuales que produce este país, 110.000 proceden de este tipo de cultivo, concentrado especialmente en el Alentejo donde las hectáreas cultivadas en seto superan las 70.000.
Beneficios del olivar en seto
El olivar en seto se ha consolidado como un modelo de cultivo moderno, eficiente y sostenible, ofreciendo una serie de beneficios clave tanto para los agricultores como para el medio ambiente. Estos son algunos de los aspectos más destacados:
1. Potencia la biodiversidad
El diseño compacto y continuo del olivar en seto permite la coexistencia de diversas especies de flora y fauna, contribuyendo a la conservación de los ecosistemas locales. Este modelo se convierte en un refugio natural para múltiples especies, fomentando la biodiversidad y fortaleciendo los entornos rurales.
2. Conserva el suelo y previene la desertificación
El olivar en seto protege el suelo frente a la erosión gracias a su disposición y cobertura vegetal, previniendo la desertificación y manteniendo la fertilidad del terreno. Esta ventaja es crucial en regiones con suelos más vulnerables, como las zonas mediterráneas, donde la conservación del suelo es una prioridad.
3. Más virgen extra
Gracias a su recolección temprana, rápida y mecanizada, el olivar en seto optimiza la calidad del aceite de oliva virgen extra, obteniendo un mayor porcentaje por hectárea en comparación con otros sistemas de cultivo.
4. Optimización del uso del agua
El olivar en seto está diseñado para hacer un uso más eficiente del agua. Su disposición favorece la optimización tanto del agua de lluvia como del riego, lo que se traduce en un menor consumo hídrico por kilogramo de aceite producido. Esta eficiencia es especialmente importante en contextos de escasez de agua y adaptación al cambio climático.
5. Estabilidad productiva
Gracias a su alta densidad y la mecanización de las labores agrícolas, el olivar en seto ofrece una mayor estabilidad en la producción, garantizando rendimientos constantes año tras año. Esto no solo mejora la confianza de los agricultores, sino que también estabiliza los precios del aceite de oliva, beneficiando a toda la sociedad.
6. Refugio para la fauna
El olivar en seto actúa como un hábitat para diversas especies de aves, insectos y pequeños mamíferos. Esta coexistencia con la fauna local contribuye al equilibrio ecológico y a la sostenibilidad del entorno rural.
7. Economía circular y residuo cero
El olivar en seto se integra perfectamente en los sistemas de economía circular, reutilizando subproductos para generar energía limpia y fertilizantes naturales. Además, al generar mayor cantidad de biomasa, los restos de poda se pueden emplear cada campaña como cubierta vegetal para proteger el suelo o, alternativamente, transformarse en biomasa o biogás para la producción de energía limpia.
8. Olivicultura 4.0 y tecnología avanzada
El olivar en seto se beneficia de las tecnologías más avanzadas, como el uso de sensores, big data e inteligencia artificial, que permiten una gestión más precisa y eficiente de los recursos. Los agricultores pueden monitorizar en tiempo real el estado de las plantaciones, optimizar el riego y aplicar tratamientos fitosanitarios de manera más selectiva y sostenible.
9. Adaptación al cambio climático
El olivar en seto, gracias a su alta densidad de árboles, se convierte en una respuesta resiliente y un aliado en la lucha contra el cambio climático. La mayor cantidad de árboles permite un mayor secuestro de carbono tanto en el suelo como en la biomasa aérea, contribuyendo así a la captura estable de CO2 y a la mitigación de los efectos del calentamiento global.
10. Promueve el relevo generacional
Debido a su rentabilidad y estabilidad, el olivar en seto incentiva la incorporación de jóvenes agricultores al sector, atraídos por un modelo de cultivo sostenible, rentable y tecnológicamente avanzado. Esto garantiza la continuidad de la olivicultura y refuerza el tejido social de las zonas rurales.
«El futuro del sector pasa por modelos de producción “sostenibles”: respetuosos con el medio y viables económicamente. Para ello, el seto es una gran oportunidad, y Olivérica puede jugar un papel esencial»
«El futuro del sector pasa por modelos de producción “sostenibles”: respetuosos con el medio y viables económicamente. Para ello, el seto es una gran oportunidad, y Olivérica puede jugar un papel esencial»